Sencilla receta de corteza para tartas

El relleno se lleva todo el amor, pero la corteza de la tarta puede hacer o deshacer el postre. Si es demasiado dura, no funciona con el suave interior. Y si es demasiado blanda, olvídela. Pero conseguir la corteza de tarta perfecta no es una gran tarea: si sigues estos pasos, lo conseguirás siempre.

Consejo profesional: Antes de preparar la masa, consulta la receta de tu tarta. Algunas recetas (como pastel de calabaza) pedirán una corteza precocida (o blind baked), en cuyo caso extenderás una sola corteza y la hornearás antes de añadir cualquier relleno. Otras recetas, como pastel de manzana, le indican que extienda una corteza inferior, la deje enfriar antes de añadir el relleno, y luego cubra con una segunda corteza y hornee. Las siguientes instrucciones son más apropiadas para este último tipo de receta.

Corteza de pastel clásica

Rendimiento: una corteza superior e inferior para 1 tarta

Lo que necesitas

Ingredientes

  • 2 tazas de harina de uso general, más una cantidad para amasar la masa
  • 1 cucharadita de sal
  • 1 taza de mantequilla sin sal, cortada en trozos y enfriada
  • ⅓ taza de agua helada
  • Herramientas

  • Cortador de pastelería
  • Pinza de amasar
  • Plato para tartas
  • Consejo profesional: Aunque esta receta lleva mantequilla, no dudes en utilizar un sustituto como la manteca de cerdo o la mantequilla vegana.

    Instrucciones

    1. Mezcla tu masa

    En un bol grande, combina la harina y la sal.

    Corta la mantequilla fría en la mezcla seca usando un cortador de pastelería. Quieres que las migas más grandes no sean del tamaño de un guisante.

    Consejo profesional: Es importante que la mantequilla esté fría. Si usas mantequilla blanda o líquida, puede incorporarse a la harina y dar a la masa una textura incómoda.

    Si no tienes un cortapastas, utiliza dos tenedores como si fueran cuchillos y corta la grasa en la harina. También puede utilizar un procesador de alimentos – simplemente pulse la harina con la mitad de la mantequilla hasta que tenga la textura de una harina gruesa. Añade el resto de la mantequilla y pulsa hasta que tenga el tamaño de unos guisantes pequeños.

    2. Añadir agua

    Añadir el agua una cucharada a la vez, removiendo suavemente con un tenedor después de cada adición. Habrás añadido suficiente agua cuando la mezcla se agrupe en una bola sin que se desprenda apenas la masa.

    Consejo profesional: Manipula la masa lo menos posible, especialmente cuando empieces a añadir agua. Si se trabaja demasiado la masa, puede hacer que la corteza de la tarta sea masticable y dura.

    3. Dar forma y enfriar

    Divide la masa por la mitad, dale forma de bola y aplana cada una en un disco. Envuelve los discos en plástico y refrigera durante al menos 30 minutos, o hasta toda la noche.

    Bueno saber Dejar que la masa se enfríe permite que la harina absorba todo el líquido a la vez que hace que la masa sea más flexible y elástica (y, por tanto, más fácil de manejar).

    4. Estirar la masa

    Enharina generosamente la superficie de trabajo y el rodillo. Desenvuelve la masa y colócala en tu superficie enharinada. Comience a extender su masa. Será más fácil de extender a medida que la trabaje. De vez en cuando, levante una esquina para comprobar que no se pegue a la superficie de trabajo.

    Siga extendiendo la masa hasta que la circunferencia de la masa sea aproximadamente 4″ más ancha que su plato para tartas. (Coloque el plato para tartas boca abajo sobre la masa para ayudarle a medirla). Intente que la corteza sea lo más redonda posible, pero no se estrese por conseguirla perfecta.

    5. Doblar

    Doblar la corteza de la tarta en cuartos doblándola por la mitad y luego por la mitad de nuevo. Esto hará que sea más fácil de transferir a su plato de pastel.

    6. Prepara el plato

    Coloca la masa en tu molde para tartas y desdóblala. Recorta los bordes para que se ajusten al molde y dale forma a los bordes para decorar.

    7. Añade la segunda corteza

    Estire la corteza superior de la misma manera que la inferior – sólo tiene que ser unos 5 cm más grande que el plato de la tarta.

    Añada el relleno, luego transfiera la segunda corteza a la parte superior del pastel. Haga algunos agujeros en esta capa para ayudar a ventilar el vapor que se creará cuando el relleno se caliente en el horno.

    Consejo profesional: Siéntase libre de ser más creativo que una corteza superior directa. Siempre puedes cubrir la tarta con recortes hechos con cortapastas, o crear un patrón de celosía.

    8. Hornear

    Hornea según la receta de tu tarta. Una vez sacada del horno y enfriada un poco, ¡ya puedes comerla!

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